La geobiología
estudia las energías y radiaciones de la naturaleza y como estas operan e influyen
en los seres vivos. Debemos aprender o recordar que todo cuanto existe es y EMANA energía, y que existe la ley de
la polaridad que dice “todo es dual, todo tiene su polo positivo y su polo
negativo”. Sabiendo que todo tiene su potencial energético negativo y positivo,
la naturaleza no es la excepción, aunque ella busca mantener siempre el
equilibrio, hay zonas que se puede decir que según la geobiología son zonas geopatogenas, con esto me refiero a que las zonas que no están en equilibrio, y emanan energía negativa o energía nociva, son perjudiciales para todo aquel que allí habite, indistintamente de la forma de vida, tanto los arboles como los animales y nosotros los seres humanos podemos vernos afectado por esta clase de zonas. Las energías NOCIVAS representan un gran problema para nosotros, puesto que al habitar en una zona donde existan esta clase de energías, nuestro campo electromagnético, o nuestra salud pueden verse afectadas, con solo entrar en uno de estos campos energéticos nocivos, nuestro cuerpo puede verse afectado, en uno de los libros que leí, relataban que al pisar uno de estos campos patógenos para que nuestra musculatura pierda parte de su energía (más cuando están sobre los cruces de las redes Hartmann.
Por eso es de suma
importancia el saber reconocer esta clase de zonas, y saber elegir donde
queremos edificar nuestra casa para vivir, puesto que una vivienda ubicada en
una zona geológicamente patógena, tendrá efectos perjudiciales, tanto para el
hogar, como para quienes lo habitan, los efectos pueden ser diversos, como el
estancamiento, o el deterioro de la salud y de la estructura de la casa, también
puede afectar negativamente las emociones de las personas, muchas de las
enfermedades que poseen las personas actualmente, son ocasionadas por las zonas
patógenas, sin embargo, en los casos donde la enfermedad ya residía y esta
persona se va a vivir a un lugar donde hay energías nocivas, la enfermedad
puede empeorar considerablemente, si la persona tenía problemas de otra índole,
estos se intensifican, es importante también conocer acerca de las redes Hartmann
y Curry.
Las redes Hartmann
es una red de franjas de radiaciones que cubren todo nuestro planeta de forma
ortogonal que siguen la siguiente dirección de Norte a Sur y de Este a Oeste.
Tienen un ancho de entre los 7 y los 60 centímetros y una separación de franjas
entre 90 y los 560 cm, por cada 7 o 12 franjas tenemos aparecen bandas anchas,
formando cruces, que son llamados puntos, los cuales alteran el PH sanguíneo de
nosotros y alteran el tenor acido de este. Justamente en estos puntos abundan
bacterias, microbios y virus. Está comprobado que estar sobre esta clase de
redes (los puntos) son nocivos para la salud.
Las redes Curry,
a diferencia de las redes Hartmann, estas redes se extienden de forma diagonal,
sus franjas poseen un ancho de 40 y 80 cm, y están separadas por 4 metros de
distancia, aunque esto puede variar. También se extienden por toda la tierra,
sin embargo tienen más influencia sobre las emociones y el campo energético,
tanto de nosotros como de la tierra.
Hay que destacar que cuando las redes Hartmann y Curry pasan
sobre corrientes de aguas subterráneas sus efectos nocivos se ven acentuados.
Las personas que pasan demasiado tiempo sobre las franjas de
radiación pueden tener problemas adversos en la salud, como puede ser cansancio,
agotamiento, jaqueca, si nuestra cama está ubicada sobre una de estas franjas,
puede provocar que no podamos dormir bien o que tengamos insomnio, según el
tiempo que permanezcamos sobre ellas, la intensidad de estas franjas, mayor o
menor y la posición de la persona, más serán las consecuencias.
Hay animales que huyen de estas radiaciones perjudiciales
para los seres vivos, sin embargo, también hay muchos otros animales que gustan
de este tipo de radiaciones que son dañinos para otras especies. Por ejemplo
los perros huyen o evitan descansar de estas zonas, en cambio los gatos pueden
descansar apaciblemente sobre estas. Los animales también pueden tener como
efectos por estas radiaciones el
sentirse sin vitalidad, tristes o sin energías.
Los vegetales, plantas y árboles pueden crecer con
deformidades o “enfermos” en zonas altamente radiadas, aquellos cultivos en
estas zonas no son recomendables para el consumo animal y humano, puesto que
pueden contaminar a quienes lo coman.
¿Cómo reconocer zonas patógenas?
Hay varias formas de
reconocerlas, una es por medio del uso de la Radiestesia, también hay otros indicativos por el cual podemos
percatarnos, como la presencia de muchos insectos o arboles retorcidos, secos
con tumores o agrietados, muros con mucha humedad, grietas o fisuras.
Hace un tiempo recuerdo haber estado en un autobús, y detrás
de mí se encontraba una chica hablando por teléfono, su voz estaba llena de
angustia, hablaba con alguien en cuanto a la casa en la que vivía, ella decía
que estaba desesperada por irse de allí, que sentía que la casa la estaba
estancando y que quería irse de allí cuanto antes porque no soportaba estar en
esa casa porque las energías para ella eran terribles y que no aguantaba la
humedad.
Podemos ver que ella era inteligente, puedo presumir que la
casa en la que se encontraba puede estar sobre una zona geológicamente
patógena, y seguro sin saber del tema, ella sabía que eso la estaba estancando
y por eso quería salirse de allí cuanto antes, su presentimiento en cuanto a la
casa eran correctos.
Con toda esta información podemos deducir la importancia que tiene el lugar donde
vamos a vivir, ya que puede
afectarnos bastante tanto positivamente como negativamente, creo que la
información que escribí en este post es algo que todos deberíamos saber y
estudiar, ya que aunque no parezca, es algo de suma importancia.
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